Descubre cómo hacer arroz blanco en menos de 30 minutos. Una receta fácil y rápida, ideal como guarnición para todo tipo de platos, con trucos para que el arroz quede siempre perfecto, suelto y sabroso.
Tiempo de preparación10 minutosminutos
Tiempo de cocción20 minutosminutos
Tiempo Total30 minutosminutos
Plato: Guarnición
Cocina: Española
Dieta: Vegana
Palabra clave: arroz blanco, cómo hacer arroz blanco, receta de arroz blanco
Pon el arroz en un bol con agua y lávalo bien, moviéndolo con la mano. Verás que al principio el agua sale muy turbia por el almidón; cámbiala 2-3 veces hasta que salga más clara. Así el arroz quedará más limpio y suelto, aunque si vas con prisa puedes saltarte este paso.
Calienta el aceite a fuego medio-alto en una cazuela, sartén honda u olla, y sofríe los ajos durante 1 minuto, hasta que empiecen a coger color pero sin dorarse, ya que luego seguirán cocinándose. A mí me gusta usarlos laminados, aunque también puedes ponerlos enteros y retirarlos después si solo quieres dar sabor.
Añade el arroz y cocínalo unos 2-3 minutos o hasta que empiece a transparentar, removiendo de vez en cuando.
Incorpora el agua, la sal y el laurel, y remueve para que se integren. A partir de este momento ya no vuelvas a remover el arroz.
Pon la tapa y cocina a fuego fuerte hasta que hierva. Después baja a fuego bajo y deja cocinar unos 15 minutos, o hasta que el agua se consuma. Si al final queda agua, deja 1-2 minutos más destapado a fuego bajo. Si el arroz queda duro y sin agua, añade un chorrito de agua caliente y sigue la cocción unos minutos.
Apaga el fuego y deja reposar el arroz tapado durante 5 minutos. Retira la hoja de laurel antes de servir.
Notas
El arroz cocido se conserva en la nevera dentro de un recipiente hermético durante 3-4 días.
También se puede congelar en un recipiente hermético o en una bolsa de congelación y aguanta bien 1-2 meses.
Lo ideal es descongelarlo en la nevera antes de recalentarlo, aunque también puedes calentarlo directamente.
Para recalentarlo en el microondas, añade un chorrito de agua y tápalo para que no se seque.
En la sartén puedes calentarlo con un poco de aceite o agua, removiendo hasta que quede suelto.