Si alguna vez has dejado de comprar alcachofas porque te daba pereza limpiarlas, no te preocupes. Limpiar alcachofas parece más complicado de lo que es, y muchas veces da la sensación de que se desperdicia mucho, pero cuando le coges el truco, el proceso es rápido y sencillo. Aquí te explico cómo hacerlo para que queden tiernas y listas para cualquier receta.
Tiempo de preparación15 minutosminutos
Tiempo Total15 minutosminutos
Plato: Tutorial
Cocina: Española
Dieta: Vegana
Palabra clave: alcachofas, cocina española, limpiar alcachofas, receta paso a paso, técnica básica, verduras de temporada
Prepara un bol grande con agua antes de empezar. Es importante tenerlo listo, porque las alcachofas se oxidan muy rápido en cuanto las cortas. Puedes añadir unas ramitas de perejil o un poco de zumo de limón para ayudar a que mantengan mejor el color. Ve metiéndolas en el agua a medida que las tengas limpias.
Lava la alcachofa bajo el grifo y corta solo la base seca del tallo. No lo elimines entero, porque se aprovecha y queda muy tierno una vez pelado.
Retira las hojas exteriores más duras, tirando de ellas hacia abajo desde la base. Continúa quitando hojas hasta que veas que el color cambia a un verde más claro y que las hojas son más tiernas y fáciles de romper. Cuando notes ese cambio, significa que ya has llegado a la parte tierna de la alcachofa.
Corta la punta de la alcachofa para eliminar la parte más dura. No hace falta medir exactamente, simplemente retira la zona superior donde las hojas están más secas y rígidas.
Pela el tallo con un pelador o con un cuchillo pequeño para quitar la capa exterior más fibrosa. Verás que debajo queda una parte más clara y tierna.
Si alrededor de la base quedan zonas verdes muy oscuras o duras, puedes repasarlas ligeramente con el cuchillo, retirando solo lo necesario.
Corta la alcachofa según la receta que vayas a preparar: entera, por la mitad, en cuartos o en láminas. En cuanto la cortes, pásala al bol con agua para evitar que se oscurezca.
Si la alcachofa es grande y al abrirla ves una especie de pelusa en el centro, retírala con una cucharilla o con el cuchillo pequeño. En las más pequeñas y tiernas normalmente no hace falta.
Notas
Si las alcachofas se oscurecen ligeramente mientras las limpias, no pasa nada. Es un proceso natural y no afecta al sabor.
Las alcachofas están en su mejor momento en invierno y a comienzos de primavera. Cuanto más frescas sean, menos hojas duras tendrás que retirar.
No deseches el tallo. Una vez pelado, se cocina igual que el resto y queda tan tierno como el corazón.