Hacer crema de avellanas casera es más fácil de lo que parece y se prepara en 30 minutos. Solo necesitas avellanas y una pizca de sal. Al tostar las avellanas, su sabor se vuelve más intenso y ligeramente dulce, y el resultado es una textura suave y cremosa, mucho más rica que la comprada. Es perfecta para untar, añadir a desayunos o usar en recetas dulces.
Tiempo de preparación15 minutosminutos
Tiempo de cocción15 minutosminutos
Tiempo Total30 minutosminutos
Plato: Tutorial
Cocina: Internacional
Dieta: Vegana
Palabra clave: casero, frutos secos, para untar, sin azúcar, sin gluten, vegano
Precalienta el horno a 180 ºC y esparce las avellanas en una bandeja de horno. Puedes forrarla con papel vegetal si quieres facilitar la limpieza, aunque no es necesario.
Hornea durante 10–15 minutos, hasta que las avellanas estén ligeramente doradas y desprendan un aroma tostado.
Deja que se enfríen durante unos 10 minutos. A continuación, pásalas a un paño de cocina limpio y frótalas entre sí para retirar la mayor parte de la piel. Desecha las pieles sueltas.
Pon las avellanas en un procesador de alimentos o en una batidora potente y tritura hasta obtener una crema. Al principio quedarán en trocitos, después se formará una pasta espesa y, finalmente, una crema suave. Para de vez en cuando y rebaña los bordes para evitar que el aparato se caliente en exceso. Este proceso suele tardar unos 5 minutos, dependiendo del aparato.
Añade la sal (opcional) y tritura unos segundos más hasta que quede bien integrada. Prueba y añade más si es necesario.
Pasa la crema de avellanas a un tarro limpio, deja que se enfríe por completo y consérvala tapada hasta el momento de usarla.
Notas
Se puede conservar a temperatura ambiente hasta 2 semanas en un tarro hermético, en un lugar fresco y oscuro, asegurándote de que quede bien cerrado.
En la nevera dura alrededor de 1 mes. Puede espesarse un poco, así que déjala unos minutos a temperatura ambiente o remuévela hasta que recupere su textura.
También se puede congelar hasta 3 meses. Guárdala en un recipiente hermético, descongélala en la nevera de un día para otro y remueve bien antes de usarla.