4cucharadasde levadura nutricional o de cervezaopcional
1cucharaditade sal
¼cucharaditade pimienta negra molida
Albahacaopcional, para servir
Instrucciones
Cuece la pasta siguiendo las instrucciones del paquete. Antes de colarla, reserva el agua de cocción.
Mientras se cuece la pasta, calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio. Añade la cebolla y cocina durante 4-5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté tierna.
Añade el ajo y cocina durante 1 minuto, removiendo con frecuencia.
Incorpora el tomate concentrado y la cayena. Cocina durante 1-2 minutos, removiendo a menudo, hasta que el tomate concentrado se oscurezca ligeramente.
Pasa la mezcla de la sartén al vaso de la batidora. Añade el tofu, la levadura nutricional o de cerveza, la sal, la pimienta negra y 180 ml del agua de cocción de la pasta. Bate hasta obtener una salsa suave y cremosa.
Vuelve a poner la salsa en la sartén y cocina durante 2-3 minutos, removiendo con frecuencia. Si es necesario, añade más agua de cocción hasta conseguir la consistencia que quieras. Yo suelo añadir unos 60 ml más.
Añade la pasta cocida y mezcla bien hasta que quede completamente cubierta con la salsa. Si queda demasiado espesa, incorpora un poco más de agua de cocción.
Sirve inmediatamente con albahaca fresca y parmesano vegano (opcional).
Notas
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera durante un máximo de 4 días.
También puedes congelarlas en un recipiente apto para congelador durante un máximo de 3 meses. La textura de la salsa puede cambiar ligeramente al descongelarse.
Para descongelar, pasa la pasta a la nevera y déjala allí toda la noche.
Recalienta en una sartén a fuego medio o en el microondas hasta que esté bien caliente. Añade un chorrito de agua si la salsa está demasiado espesa.