Echa las frutas y la menta en un recipiente de vidrio y añade el agua.
Deja reposar el agua detox durante al menos una hora. Puedes dejarla macerar durante 12 ó 24 horas. Cuanto más tiempo esté macerando, más sabor tendrá.
Te puedes comer la fruta o puedes hacer batidos verdes o cualquier otra receta que se te ocurra con ella.