Esta receta está inspirada en las albóndigas de Ikea, aunque nuestra versión es más saludable y no tiene aditivos. Son más ligeras porque están horneadas.
½cucharadita de pimentón. El nuestro era picantepero podéis usar pimentón dulce
1cucharadita de sal marina
Pimienta negra molida al gusto
2cucharadas de levadura nutricional o levadura de cervezaopcional
1y ½ tazas de harina de avena o copos de avena triturados180 g**
Instrucciones
Cocinamos los guisantes y el maíz congelado siguiendo las instrucciones del paquete.
Echamos el aceite en una sartén y salteamos a fuego medio-alto la cebolla, la zanahoria, el pimiento rojo y la col rizada durante unos 5 ó 10 minutos.
En un procesador de alimentos echamos los garbanzos, los guisantes, el maíz, las verduras salteadas y el resto de ingredientes salvo la harina de avena. Batimos durante unos segundos.
Echamos la harina de avena y volvemos a batir hasta que estén todos los ingredientes integrados.
Precalentamos el horno a 200ºC ó 390ºF.
Mientras hacemos bolitas con nuestras manos. A nosotros nos salieron 32.
Horneamos las albóndigas en una bandeja o recipiente para horno durante unos 30 ó 40 minutos. El tiempo puede variar en función de cada horno y de lo hechas que os gusten las albóndigas.
Servimos las albóndigas con nuestra salsa preferida. Nosotros solemos usar salsa de tomate o salsa marinara. Esta vez las servimos con espaguetis, salsa de tomate y albahaca fresca picada.
Podéis recalentar y congelar las albóndigas sin ningún problema.
Notas
* Si no encontráis kale o col rizada, usad espinacas. ** Si utilizáis copos de avena con un contenido en gluten menor de 20 ppm ó 20 mg/kg, será una receta apta para celíacos como indica el reglamento CE 41/2009. De todas formas, las personas con sensibilidad intensa al gluten pueden presentar síntomas por debajo de las 20 ppm, así que deberían tener en cuenta su nivel de tolerancia.