Pela y trocea los ingredientes e introdúcelos poco a poco en el extractor de zumos.
Puedes servir el zumo en los vasitos de chupito directamente, pero a mi me gusta más colarlo.
Echa el polvo de cayena al gusto.
Notas
Si usáis zanahoria y jengibre ecológicos, no hace falta que los peléis. A mi el limón siempre me gusta pelarlo para hacer zumos porque la parte blanca de la piel hace que esté mucho más amargo.
Nosotros usamos jengibre fresco, pero si queréis también podéis usar jengibre en polvo. No os sabría decir la cantidad exacta, echadlo poco a poco hasta que esté a vuestro gusto (tiene que tener un sabor fuerte).
Podéis usar polvo de cayena o guindillas cayenas muy troceadas (lo ideal es usar un molinillo de café o batidora para que quede lo más fino posible). Si no os gusta el picante, podéis eliminar este ingrediente, aunque es perfecto para limpiar la mucosidad de las fosas nasales y de la garganta.