Trocea las verduras a tu gusto y ponlas en un plato o bol para ensalada.
Añade los garbanzos cocinados (tienen que estar fríos o a temperatura ambiente).
Echa el aliño y remueve para que se integre bien.
Para el aliño:
Pon todos los ingredientes en una batidora y bate hasta que estén perfectamente integrados.
Si no quieres complicarte la vida puedes mezclarlos en un vaso con ayuda de una cuchara o de un tenedor, aunque no tendrá una textura tan cremosa y uniforme.
Notas
Echa más o menos agua en función de lo cremoso o espeso que te guste el aliño.
En vez de levadura de cerveza puedes usar levadura nutricional. Otra opción es sustituir el agua por cerveza o eliminar este ingrediente.