Esta receta de garbanzos con acelgas es un guiso tradicional de la cocina española, sencillo y fácil de preparar. Con ingredientes básicos como garbanzos, patata y acelgas, se consigue un plato casero muy sabroso, perfecto para una comida completa y equilibrada.
Si usas acelgas ya limpias y troceadas, no tienes que hacer nada más. Si las compras enteras, lávalas bien, separa las pencas de las hojas y trocea las pencas en dados y las hojas en tiras.
Calienta el aceite en una olla a fuego medio. Añade la cebolla y cocina 5 minutos, hasta que empiece a estar blanda.
Incorpora el ajo y cocina 1-2 minutos, removiendo para que no se queme.
Añade el tomate troceado y cocina 8-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate se deshaga y el sofrito esté más espeso.
Aparta la olla del fuego. Añade el pimentón y el comino, remueve durante 20-30 segundos y vuelve a poner la olla al fuego.
Incorpora la zanahoria, las patatas, la hoja de laurel, el caldo y la sal.
Lleva a ebullición. Baja el fuego a medio-bajo, tapa parcialmente y cocina 10-12 minutos, hasta que la patata esté casi tierna, pero aún ligeramente firme en el centro.
Añade los garbanzos escurridos y lavados. Si usas acelgas con penca gruesa, incorpora ahora las pencas. Cocina 8–10 minutos.
Añade las hojas de las acelgas (o toda la acelga si es de bolsa) y cocina 8–12 minutos, hasta que estén tiernas.
Prueba y ajusta de sal si es necesario. Si te gusta más espeso, puedes machacar un poco de patata o algunos garbanzos con un poco de caldo y devolverlos a la olla. Deja reposar unos minutos antes de servir.
Notas
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera durante 3-4 días, dejando que el guiso se enfríe antes de taparlo.
También puedes congelarlo en porciones individuales durante 2-3 meses, una vez esté completamente frío.
Para recalentar, caliéntalo en una olla a fuego medio hasta que esté bien caliente y, si ha espesado demasiado, añade un chorrito de agua o caldo y remueve antes de servir.