Este potaje de garbanzos con verduras es muy fácil de preparar y se hace con ingredientes sencillos de los que solemos tener en casa. Queda sabroso y reconfortante, con ese punto de cuchara tan típico de los guisos tradicionales, y aunque se prepara con garbanzos de bote, no tiene nada que envidiar al potaje de toda la vida.
Calienta el aceite de oliva en una olla a fuego medio. Añade la cebolla y sofríe durante 5–7 minutos, hasta que esté blanda y transparente.
Incorpora el ajo y el pimiento rojo y cocina 3–4 minutos, removiendo frecuentemente, sin dejar que el ajo se queme.
Retira la olla del fuego, añade el pimentón y remueve rápidamente para que no se queme.
Vuelve a poner la olla al fuego y añade la zanahoria, las patatas, la hoja de laurel, el caldo de verduras, la sal y la pimienta negra. Remueve bien para integrar todos los ingredientes.
Lleva a ebullición, baja el fuego y cocina a fuego medio-bajo durante 15 minutos, con la tapa ligeramente entreabierta.
Añade los garbanzos de bote, previamente escurridos y lavados, y cocina unos 5 minutos para que se integren bien en el potaje.
Incorpora las espinacas congeladas y cocina 8–10 minutos más, hasta que estén bien hechas y la patata esté completamente tierna.
Prueba y ajusta de sal si es necesario. Si lo quieres más espeso, chafa un trozo de patata o algunos garbanzos dentro de la olla y remueve. Retira del fuego y deja reposar unos minutos antes de servir.
Notas
Puedes guardar las sobras en la nevera durante 3–4 días, en un recipiente hermético.
También se puede congelar sin problema; deja que se enfríe por completo antes de guardarlo y consúmelo en un plazo de hasta 3 meses.
Para recalentar, hazlo a fuego lento en una olla o en el microondas, removiendo de vez en cuando y añadiendo un poco de caldo o agua si se ha espesado.