¼taza de levadura nutricional o de cerveza4 cucharadas
2cucharadas de zumo de limón
1cucharadita de ajo en polvo
1cucharadita de cebolla en polvo
1cucharadita de sal
2cápsulas de probióticosopcional
½taza de pistachos70 g
Instrucciones
Deja los anacardos en remojo en agua caliente durante al menos 20 minutos.
Cuélalos y échalos en un procesador de alimentos junto con el resto de los ingredientes (salvo los pistachos) y bate hasta que estén perfectamente integrados. De los probióticos sólo necesitas los polvitos que vienen dentro, desecha las cápsulas.
Coloca un colador sobre un bol y encima un par de gasas, echa la mezcla y ata las gasas con una gomilla como puedes ver en la quinta foto. Coloca un paño por encima y deja reposar el queso durante 16 horas, preferentemente en un lugar cálido.
Pasadas las 16 horas cambia las gasas, vuelve a atarlas con la gomilla, cubre de nuevo con el paño y esta vez deja el queso en la nevera al menos 24 horas.
Quita el queso de la gasa (ya tiene que estar durito por fuera como puedes ver en la sexta foto) y reserva.
Echa los pistachos en el procesador de alimentos y bate hasta que estén bastante troceados. Pon los pistachos en un plato o bol y reboza el queso con ellos.
Nosotros lo servimos con crackers, pero se puede tomar como cualquier queso de untar.
Guárdalo en la nevera en un recipiente hermético durante unos 10 ó 15 días.
Notas
Los probióticos son buenos para el intestino y ayudan con la fermentación, pero no son imprescindibles.
Puedes usar cualquier otro fruto seco o semilla en vez de los pistachos.
Sólo hemos hecho el queso usando gasas, aunque supongo que también se podrá usar un trozo de tela o incluso una servilleta.