Lava las manzanas y la naranja y trocéalas en cuatro trozos.
Échalas en una olla junto con el resto de ingredientes y cúbrelos con agua.
Pon el fuego al máximo y cuando rompa a hervir, tapa la olla y cocina a fuego medio durante una ó dos horas. Si la cocinas durante más tiempo tendrá más sabor.
Pasado ese tiempo, cuela la sidra de manzana intentando sacar el mayor líquido o jugo posible de la fruta.