Este bizcocho vegano es muy fácil de preparar y está listo en menos de una hora. Queda muy esponjoso, tierno y con un sabor delicioso, ideal para el desayuno, la merienda o para acompañar el café. Aunque no lleva huevos ni lácteos, no tiene nada que envidiar al bizcocho de toda la vida.
Tiempo de preparación15 minutosminutos
Tiempo de cocción35 minutosminutos
Tiempo Total50 minutosminutos
Plato: Postre
Cocina: Española
Dieta: Vegana
Palabra clave: casero, esponjoso, fácil, sin huevo, sin lácteos, vegano
1cucharadade ralladura de limónopcional pero recomendada
1cucharadita deextracto de vainillaopcional
¼cucharadita de sal
Instrucciones
Precalienta el horno a 180 ºC y engrasa un molde redondo de unos 20–23 cm con mantequilla vegana o un poco de aceite. Si quieres, puedes forrar la base con papel de horno para desmoldar más fácilmente.
En un bol grande, mezcla la harina, el azúcar, la levadura y la sal hasta que estén bien integrados.
Añade el aceite, la leche, el zumo de limón, la ralladura de limón y el extracto de vainilla. Mezcla con unas varillas o una cuchara, solo hasta integrar, sin batir en exceso. No pasa nada si quedan algunos grumos, es mejor no sobremezclar para que el bizcocho quede más esponjoso.
Vierte la masa en el molde preparado.
Hornea durante 35–40 minutos, o hasta que al pinchar el centro con un palillo salga limpio. Si ves que se dora demasiado por arriba pero aún está crudo, puedes cubrirlo con papel de aluminio y seguir horneando.
Deja reposar el bizcocho en el molde durante 10–15 minutos. Después, desmolda con cuidado y deja enfriar por completo sobre una rejilla. Justo antes de servir, puedes espolvorear un poco de azúcar glas por encima.
Notas
Puedes guardarlo a temperatura ambiente bien tapado o en un recipiente hermético durante 2–3 días.
Si quieres que dure más tiempo, guárdalo en la nevera hasta 5 días, aunque queda un poco más seco.
También lo puedes congelar sin problema, mejor en porciones individuales y bien envueltas, hasta 3 meses. Para consumirlo, deja que se descongele en la nevera y luego sácalo un rato antes para que esté a temperatura ambiente.