Deja en remojo los anacardos desde la noche anterior. También puedes dejarlos en remojo en agua caliente durante 30 minutos, pero la textura queda más fina si los dejas en remojo toda la noche.
Cuela los anacardos, lávalos bien y échalos a la batidora de vaso junto con las 3-4 tazas de agua (750 ml-1 l) y bate hasta que estén bien integrados.
Si tu batidora es muy potente y no te importa que la leche quede algo más densa puedes tomarla tal cual, pero si no, puedes colarla con ayuda de una bolsa para leches vegetales, un colador de malla fina o un trozo de tela.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera durante unos 3-4 días.
Notas
Lo ideal es que los anacardos sean crudos y sin sal, pero si no los encuentras puedes usarlos tostados. Lo que sí que te recomiendo es que no lleven sal y que no estén fritos.
Podrías sustituir los anacardos por cualquier otro fruto seco y hacer una leche vegetal diferente.
Cuando hagas la leche, utiliza primero 3 tazas de agua (750 ml), bate y añade más en función de la textura que estés buscando.
También puedes saborizar la leche añadiendo otros ingredientes como extracto de vainilla, cacao en polvo o algún endulzante (dátiles, azúcar, sirope de arce, etc.).
La información nutricional ha sido calculada colando la leche de anacardos. Si no la cuelas, tendrá más calorías.
Nutrición
Ración: 1/10 de la receta ó 100 ml | Calorías: 23kcal | Carbohidratos: 1.3g | Proteina: 0.6g | Grasa: 1.9g | Grasa saturada: 0.4g | Sodio: 3mg | Fibra: 0.1g | Azúcar: 0.2g