Echamos todos los ingredientes en un bol y removemos con ayuda de una cuchara al principio y luego de las manos hasta obtener una masa homogénea. La cantidad de agua es aproximada, puede que tengáis que añadir más o menos cantidad, así que os aconsejo que se la echéis poco a poco. Si la masa queda muy seca, añadid más agua y si queda muy pegajosa, añadid más harina.
Enharinamos una superficie plana como por ejemplo la encimera de la cocina y estiramos la masa con ayuda de las manos o de un rodillo hasta que tenga forma de pizza.
Luego la colocamos en una bandeja para pizza (opcional) o sobre una bandeja para horno con un poco de papel para hornear y la horneamos durante 5 minutos.
Sacamos la base de pizza del horno, colocamos el resto de ingredientes y horneamos durante unos 5 ó 10 minutos más. El tiempo puede variar en función de los ingredientes que añadáis o de lo dorada que os guste la pizza. Os dejo el enlace a la pizza completa para que podáis ver los ingredientes que utilizamos.