Mezcla todos los ingredientes secos en un bol grande (los copos de avena, la harina, las semillas, las almendras, los arándanos secos y la canela en polvo). Reserva.
Echa los ingredientes líquidos en un cazo (la mantequilla de cacahuete, el sirope y la vainilla), remueve y cocina a fuego medio, removiendo frecuentemente hasta obtener una mezcla homogénea.
Echa la mezcla anterior en el bol en el que tenías los ingredientes secos y remueve hasta que se integren perfectamente.
Coloca papel de horno en un molde para horno de 20×20 cm (8×8 pulgadas), echa la masa, extiéndela y aplástala con ayuda de tus manos para que quede bien compacta. Si no quieres mancharte, puedes ayudarte del papel de horno. Puedes usar un molde de otras dimensiones si quieres.
Hornea durante 20-25 minutos o hasta que se dore (en mi horno tardó 20 minutos). Espera a que se enfríe completamente antes de desmoldar y trocear la masa en barritas. Yo las corté en 8, pero puedes darles la forma y el grosor que quieras.
Puedes guardarlas a temperatura ambiente durante unos 4-7 días.
Notas
Usa las semillas, frutos secos y frutas secas que quieras.
La mantequilla de cacahuete se puede sustituir por cualquier otra mantequilla de frutos secos.
También puedes utilizar otros endulzante líquidos como el sirope de agave.