Calienta el aceite de oliva en una olla grande a fuego medio. Añade la cebolla y los puerros y cocina durante 5-10 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que estén tiernos pero sin dorarse.
Añade las patatas, el caldo de verduras, la sal y la pimienta. Lleva a ebullición.
Baja el fuego a medio, tapa la olla y cocina durante unos 15-20 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas.
Retira del fuego, añade la leche y tritura hasta obtener una crema suave y homogénea. Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario. Si la quieres más ligera, añade un poco más de caldo o leche.
Notas
Guarda la crema en un recipiente hermético en la nevera durante 4-5 días.
Para recalentarla, hazlo en un cazo a fuego medio-bajo o en el microondas, removiendo de vez en cuando.
Si se espesa demasiado al enfriarse, añade un poco de caldo o leche hasta conseguir la textura que quieras.
También puedes congelarla durante 2-3 meses en un recipiente apto para congelador, dejando algo de espacio para que se expanda.
Descongélala en la nevera durante la noche y vuelve a triturarla o remuévela bien al recalentar si notas que la textura se ha separado un poco.