Pela las patatas, lávalas, pártelas por la mitad y trocéalas en láminas finas.
Corta la cebolla en aros y los pimientos en juliana. Machaca los ajos con un cuchillo y déjalos enteros con la piel.
Cuando el aceite esté caliente echa todos los ingredientes (incluida la sal), tapa la sartén y cocina a fuego medio-bajo durante unos 15-20 minutos o hasta que las patatas estén hechas.
Echa las patatas en un plato con papel absorbente con ayuda de una espumadera para eliminar el exceso de aceite.
Guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera durante unos 4-7 días.
Notas
Si quieres una versión más ligera de esta receta, puedes no echar sal, freír un poco las verduras sin la patata en un chorrito de aceite y luego añadir las patatas con un poco de agua para que se cocinen. No es tan sabrosa pero es perfecta para el día a día.
Para hacer esta receta un poco más saludable te recomiendo que frías las patatas y verduras con aceite de oliva virgen extra.
Una vez cocinadas, las patatas tendrán un exceso de aceite. Si no quieres servirlas así te sugiero que cuando estén listas las eches sobre un plato con papel de cocina absorbente para eliminar el aceite sobrante.