Echa las especias en una olla (anís estrellado, clavos, canela, cardamomo, semillas de cilantro y pimienta en grano) y cocínalas a fuego medio-alto, removiendo frecuentemente durante 1 ó 2 minutos o hasta que se doren un poco.
Añade el caldo de verduras, el agua, la cebolla, los ajos, el jengibre y el seitán, remueve y cocina a fuego medio durante unos 20-30 minutos (yo lo tuve unos 20 minutos).
Retira del fuego, cuela el caldo y desecha las especias y las verduras, pero guarda el caldo y el seitán.
Vuelve a echar el caldo en la olla, junto con el azúcar moreno y el tamari, remueve y reserva.
Cocina los fideos de arroz siguiendo las instrucciones del paquete. Cuela y reserva.
A mi me gusta servir el pho con un poco de fideos de arroz, caldo, seitán y con algunos toppings por encima como cilantro, albahaca, brotes de soja y chile troceado. También puedes tomarlo tal cual o echarle otros ingredientes como cebolla, zumo de lima o limón o incluso un poco de salsa Sriracha.
Guarda las sobras en la nevera por separado durante unos 3-4 días.
Notas
Si no encuentras alguna especia, no te preocupes, elimínala o sustitúyela por otra parecida.
El azúcar moreno se puede sustituir por cualquier otro endulzante.
Si no consumes soja, sustituye el tamari o salsa de soja por sal al gusto.
Prueba el caldo antes de servirlo por si necesitas añadir más sal.
Los fideos de arroz se podrían sustituir por espaguetis o cualquier otro tipo de pasta, aunque el pho tradicional lleva fideos de arroz.
Añade un chorrito de aceite si quieres que tu pho tenga un contenido de grasa mayor. El aceite también aporta sabor.
El seitán no es imprescindible, puedes eliminarlo o sustituirlo por otro sustituto de la carne como tofu o tempeh.
Si quieres reducir la cantidad de sodio, utiliza caldo bajo en sodio y elimina el tamari o salsa de soja.
La información nutricional no incluye los alimentos que se desechan una vez el caldo está listo.