Lava y trocea el kale (yo suelo descartar los tallos más duros).
Échalo en un bol y masajéalo con tus manos durante 1 ó 2 minutos para que esté más tierno.
Añade el resto de los ingredientes y remueve hasta que estén bien integrados.
Sirve inmediatamente o guarda las sobras en un recipiente hermético en la nevera durante unos 2 ó 3 días.
Notas
El kale se puede sustituir por cualquier otra hoja verde, aunque en ese caso no es necesario hacer el paso 2.
En vez de los croutons garbanzos puedes usar croutons de pan o incluso añadir garbanzos de bote o cocinados (puedes añadir también el resto de ingredientes de la receta de croutons de garbanzo), aunque no quedarán crujientes.