85g4 cucharadas + 340 g (1 taza) de sirope de agave
160gde pan6 oz
25gde harina de garbanzo4 cucharadas
60ml4 cucharadas + 80 ml (⅓ taza) de agua
Aceite de oliva virgen extra al gusto para freír
Instrucciones
Versión 1 (sin sirope de agave):
Corta el pan en rebanadas de 1-2 cm de grosor, si no viene ya cortado.
En un cazo calienta la leche con la canela y el limón. Cuando esté caliente añade el azúcar y cuando se haya integrado por completo retira del fuego.
Pon las rebanadas de pan en una bandeja y cúbrelas con la mezcla de leche, canela, limón y azúcar. Deja reposar al menos 5 minutos por cada lado para que absorban la leche, aunque tienes que tener cuidado de que no queden demasiado blandas porque se podrían romper. En función del tipo de pan que uses tendrás que dejarlas más o menos tiempo.
En un plato o bol mezcla la harina de garbanzo con el agua. Moja todas las torrijas en la mezcla y fríelas en una sartén con abundante aceite caliente hasta que se doren por ambos lados.
Añade azúcar al gusto por encima y deja que se enfríen.
Puedes guardar las sobras en la nevera en un recipiente hermético durante unos 5-7 días.
Versión 2 (con sirope de agave):
Corta el pan en rebanadas de 1-2 cm de grosor, si no viene ya cortado.
En un cazo calienta la leche. Cuando esté caliente añade 85 g (o 4 cucharadas) de sirope de agave y cuando se haya integrado por completo retira del fuego.
Pon las rebanadas de pan en una bandeja y cúbrelas con la mezcla de leche y sirope de agave. No tienes que tenerlas mucho tiempo en leche para que se no queden muy blandas (yo las suelo tener aproximadamente un minuto por cada lado).
En un plato o bol mezcla la harina de garbanzo con 60 ml (o 4 cucharadas) de agua. Moja todas las torrijas en la mezcla y fríelas en una sartén con abundante aceite caliente hasta que se doren por ambos lados.
En un cazo calienta 340 g (o 1 taza) de sirope de agave con 80 ml (o ⅓ de taza) de agua.
Vuelve a colocar las torrijas en una bandeja y échale la mezcla de sirope de agave y agua. Tienes que dejarlas al menos hasta que se enfríen pero cuanto más tiempo las dejes mejor porque quedarán más jugosas y con más sabor.
Puedes guardar las sobras en la nevera en un recipiente hermético durante unos 5-7 días.
Notas
Puedes usar pan normal o pan de torrija, aunque ten cuidado de que sea 100% vegetal y no lleve ingredientes de origen animal.
Aunque yo he preparado estas torrijas veganas con leche de almendras, cualquier otro tipo de leche vegetal servirá, como por ejemplo la leche de coco, leche de avena o leche de soja.
Puedes usar cualquier tipo de azúcar, sirope o aceite.
La harina de garbanzos se puede sustituir por sustitutos del huevo que vienen envasados, aunque la harina de garbanzos es mi opción preferida.
Si prefieres una versión más ligera, puedes cocinar las torrijas a la plancha o al horno, aunque al ser una ocasión especial yo suelo freírlas.
La información nutricional ha sido calculada para la versión 1 de torrijas veganas (sin sirope de agave) usando 60 ml (o ¼ de taza) de aceite de oliva virgen extra.