Echa el coco rallado y el agua caliente en una batidora de vaso y bate hasta que estén bien integrados, durante 1 o 2 minutos.
Deja reposar la leche un poco para que no queme tanto y cuélala usando una bolsa para leches vegetales, una servilleta, una gasa o incluso un colador de malla fina. Aprieta bien para obtener el máximo posible de leche.
Guarda la leche de coco en un recipente hermético en la nevera durante unos 4-7 días. Es normal que se separe la grasa del agua, simplemente agita la botella o el envase antes de usar o servir la leche.
Notas
Si quieres una leche más densa usa 3 tazas (750 ml) de agua y la misma cantidad de coco rallado.
Si la prefieres más ligera usa 1 taza de coco rallado (95 ml) y la misma cantidad de agua.
Es mejor usar agua caliente, pero si tienes prisa puedes usar agua a temperatura ambiente, aunque la leche de coco será menos densa y tendrá menos sabor.
Si quieres endulzar la leche, puedes añadir tu endulzante preferido al gusto después de colar la leche. Si utilizas dátiles, bate la leche de coco con los dátiles. Para cualquier otro endulzante, no es imprescindible batir, basta con remover o agitar la leche.
La leche de coco tradicional se hace con cocos frescos, pero a mí me gusta más prepararla de esta forma porque el proceso es más rápido y limpio.
La información nutricional no es exacta ya que se descarta parte de la pulpa.
Nutrición
Ración: 1/8 de la receta (½ taza o 125 ml aprox) | Calorías: 84kcal | Carbohidratos: 3.6g | Proteina: 0.8g | Grasa: 7.9g | Grasa saturada: 7g | Sodio: 5mg | Fibra: 2.1g | Azúcar: 1.5g